INSTITUCION | PERFORMANCE | 2017 [trabajo en proceso]




“Hacer arte se tratará cada vez más de la creación de nuevas figuras jurídicas
y de crear nuevas economías de uso, propiedad y participación.”

Raqs Media Collective



 


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teaser del encuentro con DAVID TOOP 



El CASo - Centro de Arte Sonoro surge como táctica de supervivencia. Nace institucionalmente en 2017  en la Casa Nacional del Bicentenario - organismo del Ministerio de Cultura de la Nación Argentina- luego de que el proyecto Casa Tomada fuera desalojado antes de lo previsto.

Transcurridos algunos años, se transformó en el único centro permenante en el país dedicado al arte sonoro, entendiéndolo como una expresión del arte contemporáneo y como una disciplina de saberes específicos y capacidades críticas. También, el Centro de Arte Sonoro es una plataforma de aprendizaje colectivo. Cada actividad es entendida como un espacio de encuentro, en el que compartimos saberes, experiencias y problemas mientras vamos dando forma al proyecto que soñamos.

Además de exhibiciones y conciertos, en CASo programamos talleres, charlas, sesiones de escucha, debates, residencias y clínicas de obra en donde artistas de distintas trayectorias comparten sus procesos y herramientas de trabajo. Creemos que las prácticas emancipatorias de hacer, pensar y sentir en conjunto construyen nuestros vínculos con las comunidades, a la vez que redefinen los alcances públicos del arte.

En abril de 2020, en el contexto del aislamiento social preventivo y obligatorio para contener la pandemia mundial COVID19, comenzó a sonar 24hs RADIO CASo. Una plataforma de ideas vinculadas a la escucha y la experimentación radiofónica que  transmite en vivo desde cualquier lugar con acceso a internet. : 




Me gusta pensar en el CASo como una filtración, como la acción de muchas corrientes de material fluido que se cuela (y se disfraza) en una estructura estable, entrando y difundiéndose a través de ella por sus poros, hasta que se convierte en parte de la estructura. Se aloja en los huecos disponibles dentro de ella. Por sí misma, la filtración no es una forma alternativa [el CASo no es autogestivo ni independiente, necesita de una estructura institucional para convertirse en lo que es], pero crea nuevas condiciones en las que las estructuras se vuelven frágiles y resultan difíciles de sostener. Permite la reproducción de una imaginación alternativa, y así comenzamos a ver caras y patrones en la pared que van cambiando a medida que se asientan los reflujos de la infiltración.

Es un espacio en permanente lucha para el hacer, para el trabajo vivo, para habitar y hacer crecer aquello que no puede ser catalizado por la institución.